Revista Dazebao. Periodismo, Cultura y Socidedad

Estamos preparando la vuelta. Muy pronto DZO/2
¿Sos periodista, escritor, fotógrafo, hacés humor o novelas gráficas? ¿Querés ser parte? Comunicate con nosotros
dazebao@gmail.com o bien colectivoeditor@gmail.com
.

viernes, 16 de septiembre de 2011

La Noche de los lápices


El 16 de septiembre se cumplen 35 años de la denominada  Noche de los Lápices, cuando un operativo militar secuestró a grupo de estudiantes secundarios en la ciudad de La Plata.  El 14 de setiembre de este año comenzaron los juicios a los responsables.

(TELAM, DZO): En la madrugada del 16 de setiembre de 1976, diez alumnos de entre 14 y 18 años de la Escuela Normal Nº3 de La Plata fueron secuestrados de sus hogares por un grupo de tareas del Batallón 601 del Servicio de Inteligencia del Ejército y de la Polícia de la provincia de Buenos Aires.
Los jóvenes militaban militaban en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y habían participado de una protesta para reestablecer el boleto estudiantil, suspendido en 1975.
Para justificar el operativo, el titular de la policía bonaerense, Ramón Camps, adujo que se realizaba “por el accionar subversivo en las escuelas”.
Daniel Alberto Racero, Horacio Angel Ungaro, Francisco López Muntaner , María Claudia Falcone, Claudio De Acha y María Clara Ciocchini continúan hoy desaparecidos.
De los cuatro que sobrevieron a las torturas y vejaciones -Emilce Moler, Pablo Díaz, Gustavo Calotti y Patricia Miranda-, tres pudieron dar testimonio del horror ante la justicia.
Ellos reconocieron que estuvieron en los centros clandestinos de detención de Arana, Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes, Jefatura de Policía de la Provincia de Buenos Aires y las Comisarías 5a., 8a., y 9a. de La Plata y 3a. de Valentín Alsina, en Lanús, y el Polígono de Tiro de la Jefatura de la Provincia de Buenos Aires.
Mario “Pacho” O`Donell, al analizar los episodios señaló que “la represión de la dictadura cívico militar contó con asesoramiento en aterrorizar” alcanzando a “sectores poco comprometidos o algo distantes con el solo fin de paralizar a sectores amplios de la población”.
“Centrar la represión en jóvenes de colegios secundarios tuvo esa finalidad, era como para demostrar que nadie estaba excento de sufrir las consecuencias”, puntualizó en diálogo con la agencia Télam.
Emilce Moler, una de los cuatro sobrevivientes,  "celebró" el inicio del juicio a 26 represores que actuaron en el denominado Circuito Camps.
Durante todos los años siguientes a su liberación, Moler tuvo claro que lo que le sucedió fue "por ser militantes y no sólo por participar de una marcha por el boleto estudiantil", en ese sentido se reconoce "una militante de por vida".
"Año a año es inevitable hacer un análisis y comparar la coyuntura actual. Hoy hay un Estado que se hace cargo de políticas de derechos humanos; no solo es declamativo, sino que existen acciones concretas que para quienes vinimos luchando tantos años, lo celebramos, lo vemos como acto de justicia y nos permite abordar los 70 desde otro lugar", dijo a la agencia Télam.
"Poder hablar de estas cuestiones con un contexto de país democrático sin ningún atisbo de represión es realmente una alegría y me siento una privilegiada de vivirlo", dijo Moler.